
FICHA DEL AVE
VENCEJO COMÚN, VENCEJO PÁLIDO Y VENCEJO UNICOLOR
Dado que no hay diferencias significativas en sus requerimientos para nidificar en un edificio, los vencejos común, pálido y unicolor se tratan de forma conjunta en esta página. Estas tres especies se distribuyen de tal manera que no hay pueblo o ciudad de España que no cuente con alguna de ellas. El vencejo unicolor solo está presente en Canarias, donde ocupa los mismo nichos que el vencejo común y el vencejo pálido en el resto del territorio.

Vencejo común
©Juan Varela

Vencejo pálido
©Juan Varela

Vencejo unicolor
©Juan Varela
Aspectos clave
Los vencejos nidifican en el interior de cualquier grieta o hueco por pequeño que sea, por lo que casi cualquier edificio puede albergar parejas de estas especies.
Los nidos de vencejos no son visibles de ninguna manera, no existe el típico nido de hierbas secas o ramitas que uno espera. Además, en gran parte de nuestro país los vencejos solo están presentes durante el periodo de cría, por lo que no ver vencejos ni nidos no descarta la posibilidad de destruir un lugar de reproducción de estas especies.
Pueden ocupar cualquier parte del edificio en el que haya pequeñas grietas o huecos, por mínimas que nos parezcan, desde tejados, juntas de edificios, fachadas, cajetines de persianas enrollables, o cualquier lugar imaginable.
Son aves coloniales, agrupándose normalmente varias parejas en un mismo edificio, si bien hay parejas que crían de forma aislada.
Al ser aves que no se posan en el suelo ni en árboles, requieren de un área de vuelo despejada frente al orificio por el que entran y salen del nido.
Soluciones
Los nidos de vencejos pueden ser fácilmente integrados en todo tipo de lugares y situaciones, ya que solo requieren una pequeña abertura que de acceso a una pequeña cámara de cría. Al ser aves coloniales agrupar nidos es siempre la opción a seguir, sirviendo la fotografía superior para mostrar un ejemplo de cómo aprovechar al máximo el espacio disponible.
Izquierda: Apertura de orificios en frente de balcón y en frente de alero de madera, con acceso a cámara para vencejos. Centro: Batería de nidales en fachada para vencejo común en el Torreón de Lozoya, Segovia. Derecha: Espacio adecuado bajo cordón de tejas.
©Miguel Ángel García Grande
Diseño de los nidales
Dado el pequeño tamaño de estas aves es fácil adaptar soluciones adecuadas casi en cualquier escenario constructivo habitual. Además de las soluciones que pueden ser integradas durante la obra, existen multitud de diseños prefabricados disponibles en el mercado.
A pesar de que en vuelo son aves de cierto tamaño (más de 40 cm de envergadura), con las alas plegadas su cuerpo aplanado les permite introducirse por grietas
muy reducidas. Por ello los orificios de entrada a los nidales tendrán forma ovalada o rectangular, con un ancho de 6,5 cm y una altura de sólo 3,5 cm. Estas medidas impedirán que se introduzcan otras aves de mayor tamaño que no sean objetivo de la acción, como los ubicuos estorninos. El orificio se ubicará a nivel del suelo de la cámara interior, nunca elevado (de hecho, si el diseño lo permite el orificio puede estar situado en la base de la cámara) y en uno de sus laterales, nunca centrado. Esto último permite a los vencejos construir su nido en el extremo opuesto de la cámara de cría.
La cámara de cría puede tener unas dimensiones mínimas internas relativamente compactas, casi como una caja de zapatos, con 14 cm de ancho, 30 cm de largo y 20 cm de alto (estas son dimensiones mínimas, pueden ser mayores si disponemos de espacio suficiente).
Al ser aves coloniales deberemos incluir varios nidos en la zona de intervención, si se trata de una reforma en un edificio en el que ya crían los vencejos lo conveniente es crear tantas como nidos o huecos existan ya en la misma, y si se trata de un edificio de nueva construcción tantos como nos sea posible.
Los vencejos requieren espacio libre de vuelo en el entorno inmediato al orificio de entrada, con lo que se evitarán lugares encajonados o con ramas de árboles que bloqueen el acceso al nido. Las ubicaciones óptimas son aquellas que resulten prominentes respecto al entorno inmediato y a considerable distancia del suelo y de cualquier obstáculo.
Nidales prefabricados
En el mercado existen multitud de soluciones prefabricadas diseñadas específicamente para vencejos. Son una buena opción si no es posible aplicar soluciones integradas, aunque resultan generalmente más costosas y hay que comprobar que la normativa lo permite. Estas cajas nido pueden tener una o varias cámaras de cría por unidad, algunas sirven tanto para ser ancladas en el exterior de la fachada como para integrarse en su interior (fotos superior izquierda). Algunas están fabricadas en materiales muy ligeros y duraderos, como la fibra de vidrio (superior derecha), y como no, pueden agruparse para crear colonias ubicadas en el mejor lugar del edificio (foto inferior).
©Schwegler y SEO/BirdLife
La importancia de integrar soluciones para vencejos
Los vencejos son aves que a través de siglos han abandonado sus tradicionales lugares de nidificación para reproducirse en nuestros edificios; la menor cantidad de depredadores que viven en entornos humanizados y la abundancia de lugares de nidificación adecuados en edificios construidos en piedra o ladrillo, favoreció este desplazamiento. A día de hoy la conservación de las poblaciones de estas valiosas aves insectívoras pasa por conservar sus lugares de cría, ya que las nuevas formas de edificación y la rehabilitación de edificios ya existentes suponen una grave amenaza para unas aves que muestran un fuerte declive.
Ubicación de los nidales
Los vencejos pueden criar tanto en cubiertas como en cualquier parte de la fachada, solo requieren de espacio libre de vuelo frente al acceso a los nidos, por ello suelen preferir criar en las partes altas de edificios prominentes.
¡Atención!
Una situación muy habitual, es confundir a los vencejos con golondrinas o aviones. Afortunadamente es muy sencillo saber si las aves que crían en un edificio son realmente golondrinas o aviones, o son vencejos. Las golondrinas comunes (foto izquierda) construyen un nido de barro completamente abierto por arriba, habitualmente colocado en un lugar protegido por techo o un saliente de la fachada, a poca altura del suelo (primer o segundo piso). Los aviones comunes (foto central) también hacen su nido de barro, contra un alero o saliente quedando completamente cerrado salvo por un orificio de acceso. Esta especie suele ser colonial y es fácil encontrar muchos nidos apelotonados.
Los vencejos (foto izquierda) por el contrario no hacen nidos visibles desde el exterior, emplean cualquier grieta o agujero que permita el acceso al interior (conformándose a veces con espacios y aberturas muy reducidas).

Nido de golondrina común
©LFRabanedo/shutterstock.com


Nido de avión común
©Garmoncheg/shutterstock.com


Vencejo común en la entrada de su nido
©Gergosz/shuterstock.com












