
FICHA DEL AVE
LECHUZA COMÚN
Rapaz nocturna que cría con mucha frecuencia en edificaciones humanas: campanarios de iglesias en pueblos, edificios de labranza, naves, casas, etc. En general, en cualquier edificación que esté rodeada o cercana a zonas de vegetación abierta, bien sean prados naturales o campos agrícolas. En nuestro país experimenta un fuerte declive vinculado en parte a la degradación de construcciones agropecuarias (derrumbe de la cubierta) y rehabilitación de edificios históricos (iglesias, castillos, caserones, murallas, etc.)
Aspectos clave
Hay que considerar prioritario integrar soluciones para la especie en caso de que esté presente en el edificio a rehabilitar, o que sea colindante con campos abiertos (cultivos, praderas, etc.) dentro de su área de distribución (mapa derecha). También debe considerarse prioritaria al actuar en edificios o construcciones históricas o al construir naves agropecuarias o viviendas en dichas áreas.
Las lechuzas, como otras rapaces nocturnas no construyen nido, por lo que el mejor signo para detectar de forma rápida su presencia es a través de sus egagrópilas (bolas de pelo/plumas y huesecillos no digeridos de aspecto redondeado, de unos 4,5 cm de largo por 3 de ancho), que se acumulan tanto en el lugar de cría como bajo los lugares en los que suelen descansar cerca del nido
Pueden criar en el interior de nidales artificiales de diseño específico, pero también en cavidades oscuras accesibles desde el exterior (espacios bajo cubierta, buhardillas ciegas, etc.)
Aunque es una especie territorial, a las parejas les gusta disponer de varios refugios/nidos en un área relativamente pequeña, por lo que si hay posibilidad es conveniente incluir dos o tres nidales si trabajamos en un edificio grande (por ejemplo, una nave) o en varias dispersas en el territorio.
Diseño de los nidales
Existen multitud de nidales para la especie, que se adaptan a todo tipo de situaciones. Dado que requiere unas dimensiones de caja considerables, difícilmente pueden integrarse los mismos en el interior de muros o cubiertas, pero es fácil crear aperturas que den acceso a un nidal colocado en la cara interior de la fachada o bajo la cubierta.
El orificio de acceso debe tener 14 cm de diámetro (o de lado si se opta por hacerlo cuadrado), dando acceso a una cámara de cría ubicada en el interior del edificio con unas dimensiones internas de 40 cm de ancho, 60 cm de largo y 40 cm de alto. Está cámara de cría suele fabricarse en madera, siendo importante que quede anclada de forma segura y confiable, dado el peso de la estructura.
Dado que las lechuzas no construyen nido, es muy importante añadir una capa de arena y grava fina (unos dos centímetros de espesor) cubriendo el suelo del nidal, de forma que las lechuzas puedan escarbar una pequeña depresión en el lugar que elijan para depositar los huevos.
Vista interior y exterior de solución adoptada en un edificio castellano, consistente en un orificio exterior que da acceso a una caja nido anclada a la cara interior del murete.
Nidal en el interior de nave agropecuaria. En este caso las aves tienen acceso al interior de la nave por lo que la abertura de la caja nido no se abre hacia el exterior si no hacia el interior de la edificación.
La importancia de integrar soluciones para lechuza común
La lechuza es una de las pocas rapaces que cría en edificios, hasta el punto de pasar a formar parte de nuestras tradiciones y leyendas. Es, además, beneficiosa para la agricultura, por su papel depredador de roedores, actuando como control biológico en comarcas con altas densidades de topillo, en algunas incluso se han desarrollado proyectos de reintroducción o refuerzo de la población. El fuerte declive que experimenta la especie en casi toda su área de distribución hace que la preservación y fomento de sus lugares de cría juegue un papel importante en su conservación.
Ubicación de los nidales
Edificios cercanos o rodeados de campos abiertos dentro del área de distribución de la especie, especialmente en caserones de campo, masías, naves y otras construcciones agropecuarias, iglesias, y cualquier otra edificación histórica o aislada en el campo. Las lechuzas requieren de tranquilidad y oscuridad, algo fácil de proveer si se instalan sus nidos en la parte interna de las construcciones y se aprovechan los espacios bajo cubierta en aquellos que van a tener un uso público intenso que pueda generar molestias a las aves durante la reproducción.
¡Atención!
Recuerda: Si visitas un edificio cercano a campos de cereal o prados, o cualquier edificio histórico, observa el suelo bajo vigas, esquinas o salientes en busca de egagrópilas, especialmente en desvanes o planos bajo cubiertas o campanarios de iglesias.

Barn,Owl,Pellets
©Brian Clifford/shuterstock.com
Egagrópilas de lechuza común, con su aspecto redondeado. Están formadas por todos aquellos materiales no digeribles de las presas, como la queratina (pelos y plumas) o los huesos, que son regurgitados formando estas “pelotas”.
Normalmente, la localización de egagrópilas es la forma más rápida y sencilla de comprobar la presencia de lechuzas en una construcción.








